En un entorno privilegiado, a los pies del Benicadell y rodeada de naturaleza, encontramos esta amplia casa de campo, una propiedad especialmente indicada para quienes buscan tranquilidad, espacio y diferentes ambientes tanto interiores como exteriores.
La finca se asienta sobre una parcela de 2.247 m² y cuenta con una vivienda distribuida en dos plantas, con una superficie aproximada de 191 m² destinados a vivienda, además de diferentes construcciones auxiliares, zona de aparcamiento, piscina y espacios exteriores. Según Catastro, el conjunto de construcciones de la finca alcanza los 336 m² y data originalmente de 1979.
La planta baja, que concentra la mayor parte de la vivienda, dispone de cuatro habitaciones, dos cocinas, dos zonas de comedor y diferentes espacios que permiten organizar cómodamente tanto la vida diaria como reuniones familiares o con amigos.
La existencia de dos cocinas y dos comedores aporta una versatilidad poco habitual en este tipo de propiedades, permitiendo diferenciar ambientes y adaptar la vivienda a las necesidades de cada familia.
La propiedad cuenta en total con tres baños.
En la planta superior encontramos otras dos habitaciones, actualmente utilizadas como espacios de almacenaje. Su distribución amplía notablemente la capacidad de la casa y ofrece posibilidades de adaptación en función de las necesidades de sus futuros propietarios.
En conjunto, la vivienda dispone de seis habitaciones, cuatro de ellas situadas en la planta principal y dos en la planta superior.
El exterior constituye uno de los grandes atractivos de la finca. La amplitud de la parcela permite disfrutar de diferentes zonas al aire libre, con espacio suficiente para reuniones, descanso, actividades familiares o simplemente para disfrutar de la tranquilidad y del entorno natural.
La propiedad dispone de piscina privada, perfectamente integrada en el conjunto y especialmente atractiva durante los meses más cálidos.
Junto a la zona exterior encontramos además una construcción independiente de aproximadamente 35 m², concebida como espacio auxiliar y especialmente útil como almacén, zona multiusos, espacio de ocio o apoyo a las actividades exteriores.
La finca cuenta igualmente con cochera o zona de aparcamiento cubierta, aportando comodidad tanto para los vehículos como para otras necesidades de almacenamiento.
Todo ello configura una propiedad con numerosas posibilidades, tanto para quienes buscan una residencia habitual en plena naturaleza como para aquellos que desean una segunda vivienda donde reunirse con familia y amigos y disfrutar del exterior.
Su ubicación, en el entorno de Turballos y a los pies del Benicadell, permite disfrutar de una agradable sensación de privacidad, silencio y contacto con el paisaje, sin renunciar a la proximidad de Muro de Alcoy y de los servicios de las poblaciones cercanas.
Una casa de campo con personalidad, amplitud y espacios difíciles de encontrar en una vivienda convencional: aproximadamente 191 m² de vivienda, seis habitaciones, dos cocinas, dos comedores, tres baños, piscina, cochera, construcción auxiliar y una parcela de más de 2.200 m².
Una propiedad pensada para disfrutarla tanto dentro como fuera de casa.